Verifica tu identidad universitaria
Confirmas que eres estudiante con tu correo .edu y un documento. Se hace una sola vez.
Muévete por tu ciudad universitaria sin depender de amigos, grupos de WhatsApp o pagar un Uber cada vez que sales del campus.
Universidades pequeñas, ciudades dispersas y transporte público casi inexistente. Quien no conduce depende de que alguien se ofrezca, y eso condiciona desde la compra semanal hasta el examen del lunes.
RideU nace de una experiencia propia. Moverse fuera del campus sin coche significaba depender constantemente de favores. Los coches ya estaban haciendo esos trayectos: lo que faltaba era una forma segura de compartirlos.
Vivirlo en primera persona, sin coche y sin red de contactos en un campus pequeño.
Que nadie deje de ir a un sitio solo por no tener quién le lleve.
Menos aislamiento y más autonomía para quien más lo necesita.
Los coches ya hacen estos trayectos: falta una forma segura de compartirlos.
Dar a cada estudiante verificado de su universidad una forma segura de compartir trayecto, sin depender de tener coche propio ni de pedir favores.
Que ningún campus con transporte público limitado dependa solo del coche privado para que sus estudiantes lleguen a donde necesitan.
Sin apps externas, sin grupos de WhatsApp, sin pedir favores.
Confirmas que eres estudiante con tu correo .edu y un documento. Se hace una sola vez.
Busca un trayecto que te encaje o publica el tuyo si vas a conducir.
Comparte la ruta en directo, viaja acompañado y valora al llegar.
RideU se activa universidad por universidad. Cuantos más seáis en la tuya, antes tendréis trayectos disponibles desde el primer día.
Necesitamos un correo .edu porque es lo que garantiza que dentro solo hay estudiantes.
Cuatro usos concretos. Cada uno indica qué datos necesita, qué aporta y dónde está su límite.
Propone al conductor un importe que reparte el coste real del viaje entre las plazas ocupadas, en lugar de dejarlo al criterio de cada uno.
DatosLímiteNunca supera el coste estimado: RideU no es un servicio comercial.
Ordena los trayectos por lo que de verdad te encaja: desvío mínimo para el conductor, espera mínima para ti.
DatosLímiteNo usa atributos sensibles. La preferencia de género la fija el usuario, no el algoritmo.
Anticipa los picos —viernes por la tarde, vuelta de vacaciones, día de partido— y avisa a quienes ya conducen esa ruta.
DatosLímiteNecesita meses de uso real: en el lanzamiento funciona con reglas, no con predicción.
Marca lo que se sale de lo normal: desvíos largos sin motivo, paradas no previstas, cuentas duplicadas o valoraciones coordinadas.
DatosLímiteGenera avisos, no sanciones. Toda expulsión la revisa una persona.
Sobre tus datos: se recoge lo mínimo para que el servicio funcione, se cifra en tránsito y en reposo, y puedes consultarlo, corregirlo o borrarlo. El seguimiento GPS solo está activo durante el trayecto. Las decisiones automáticas que te afectan son explicables y revisables.
Así se ve RideU en el día a día: buscar un trayecto, publicarlo, verificarte y revisar tu perfil.
No es una función más: es la condición para que exista todo lo demás. Compartir coche solo funciona si sabes con quién viajas.
Solo entra quien estudia en tu universidad.
Documento y foto en vivo. El nombre que ves es real.
Carnet, matrícula y seguro comprobados antes de publicar.
La ruta se sigue en tiempo real de principio a fin.
Siempre visible mientras viajas. Un toque avisa a tus contactos.
Envía el enlace a quien confíes y que te siga hasta la llegada.
Puedes elegir viajar solo con personas de tu mismo género.
Conductor y pasajero se valoran. El historial se queda contigo.
RideU se activa por dominio institucional. Empieza con una facultad o con el equipo deportivo y crece cuando los datos lo justifiquen.
Compartir trayecto no es solo más barato: cambia cómo se mueve todo el campus.
Más autonomía para moverse fuera del campus y menos aislamiento para quien no conduce.
El pasajero paga menos que una carrera privada y quien conduce compensa parte de sus gastos.
Menos coches saliendo del campus para el mismo destino: menos tráfico y menos emisiones.
Así se compara, trayecto a trayecto, lo que pagarías con RideU frente a una app de transporte convencional.
es lo que dejas de gastar en un curso académico si haces este trayecto 2 veces por semana durante 32 semanas.
Precios de referencia orientativos. En RideU el importe cubre gasolina y desgaste: el conductor no gana dinero, comparte gastos.
Sin coche, sin licencia local y con un campus que no está preparado para ir a pie.
Horarios de entrenamiento que no encajan con ningún transporte regular.
Primer año, muchas veces sin coche permitido en el campus y sin red de contactos.
Para quien $15 de ida y $15 de vuelta al supermercado no son un detalle.
Donde el servicio privado tarda media hora en llegar, si es que llega.
Va a hacer el trayecto igual. Con RideU lo hace acompañado y compartiendo gastos.
RideU es un proyecto de investigación aplicada que explora la viabilidad tecnológica, económica y social de la movilidad universitaria compartida con IA.
Queremos saber qué te trae aquí.